El cumplimiento normativo es fundamental para la seguridad en la industria de alimentos y bebidas. La lubricación debe ser una parte integral del plan de gestión, ya que un error puede causar una contaminación grave. A continuación, detallamos los requisitos esenciales para una lubricación segura y auditable.
TABLA DE CONTENIDOS
Selección del lubricante adecuado según Clasificación NSF
Es crucial usar lubricantes de grado alimentario certificados por entidades como la NSF (National Sanitation Foundation). La NSF ha establecido una clasificación globalmente reconocida que ayuda a identificar el lubricante adecuado para cada aplicación, basándose en el riesgo de contacto con los alimentos.
- Lubricantes H1: Son aceites y grasas que se pueden utilizar en áreas donde existe la posibilidad de contacto incidental con los alimentos. Su formulación se basa en ingredientes no tóxicos. Son esenciales para la mayoría de la maquinaria de procesamiento, como mezcladoras, llenadoras, cintas transportadoras y sistemas de envasado. Si una cantidad mínima del lubricante entra en contacto con el producto, no causará daños a la salud.
- Lubricantes H2: Se aplican en equipos y maquinaria en áreas donde no hay posibilidad de que el lubricante entre en contacto con los alimentos. Aunque no están destinados al contacto, no deben contener metales pesados, carcinógenos u otros ingredientes peligrosos para la salud. Son adecuados para lubricar motores eléctricos, reductores de velocidad en zonas fuera de la línea de producción o rodamientos de maquinaria no expuesta.
- Lubricantes H3: También conocidos como aceites comestibles o solubles, se utilizan en aplicaciones donde puede haber contacto directo con los alimentos. Un ejemplo común es su uso como agentes desmoldeantes en bandejas de panadería o para prevenir la corrosión en ganchos, cuchillas y otras herramientas de corte.
Integración en el Plan APPCC (HACCP)
La lubricación no es una simple tarea de mantenimiento; debe ser un componente obligatorio del plan de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC o HACCP). Este enfoque proactivo es vital para prevenir la contaminación química.
- Análisis de Peligros: El primer paso es identificar los riesgos potenciales. El principal peligro es la contaminación química del alimento por un lubricante no apto. Se debe evaluar la ubicación del punto de lubricación, el tipo de equipo (mezcla, corte, envasado) y las condiciones operativas (altas temperaturas, lavados frecuentes) que podrían degradar el lubricante.
- Identificación de Puntos Críticos de Control (PCC): Una vez identificados los peligros, se determinan los puntos de lubricación que son «críticos». Un PCC es un punto donde el control es esencial para prevenir, eliminar o reducir un peligro a un nivel aceptable. Un ejemplo claro sería un rodamiento en una cinta transportadora que se encuentra directamente sobre la línea de producción.
- Establecimiento de Límites Críticos: Para cada PCC, se deben establecer especificaciones claras. Esto incluye el tipo de lubricante a usar (NSF H1) y la cantidad máxima a aplicar en cada reengrase para evitar goteos. Estos límites son la línea divisoria entre un proceso seguro y uno peligroso.
- Monitoreo y Verificación: Se debe implementar un sistema para monitorear cada PCC. Aunque los registros manuales son una opción, las tecnologías modernas permiten un monitoreo en tiempo real para asegurar que se cumplen los límites y para generar alertas en caso de incumplimiento.
- Acciones Correctivas: En caso de que se detecte una anomalía (por ejemplo, un lubricante no H1 aplicado por error), se debe tener un protocolo de acción correctiva. Este podría incluir la detención de la producción, la limpieza del equipo y la verificación de la seguridad del producto afectado.
Seguimiento, Control y Trazabilidad
No es suficiente usar lubricantes certificados; es imperativo demostrar su correcta aplicación. Un sistema de trazabilidad robusto es fundamental para auditorías y para responder rápidamente ante cualquier incidente de seguridad.
- Seguimiento y Control: Implica identificar y codificar cada punto de lubricación, monitorear que se use el lubricante correcto con la frecuencia adecuada y en la cantidad apropiada, y capacitar al personal en los procedimientos de lubricación segura.
- Trazabilidad: La Cadena de Evidencia: Un sistema de trazabilidad eficaz debe registrar los siguientes datos de forma inmutable:
- Qué: El lubricante exacto utilizado, incluyendo marca y tipo.
- Cuándo: La fecha y hora exactas de la aplicación.
- Dónde: La ubicación precisa del punto de lubricación (equipo y parte específica).
- Quién: La persona o el sistema que realizó la lubricación.
- Cuánto: La cantidad exacta de lubricante aplicada.
Este registro detallado es la evidencia necesaria para superar auditorías rigurosas como las de BRCGS, IFS o ISO 22000.
Soluciones Digitales para una Lubricación Segura
Para una gestión de la lubricación sin errores, las empresas recurren a soluciones tecnológicas que automatizan y documentan el proceso. WGM, por ejemplo, ofrece sistemas como Abismo-net y WGM Octopus que garantizan la trazabilidad desde la planificación hasta la ejecución.
- Abismo-net: Este software de gestión de mantenimiento (CMMS) actúa como el pilar de la planificación. Permite crear programas de mantenimiento preventivo, gestionar el inventario de lubricantes y asignar las órdenes de trabajo, asegurando que se use el lubricante correcto en el momento adecuado.
- WGM Octopus: Complementa a Abismo-net al digitalizar los datos en tiempo real. Los técnicos usan dispositivos móviles para escanear puntos de lubricación y registrar cada acción, eliminando el papel y los errores humanos. Esto garantiza que los procedimientos de trabajo se sigan al pie de la letra.
La sinergia de estos sistemas transforma la gestión de la lubricación en un proceso digitalmente integrado y auditable. Esto no solo optimiza la eficiencia del mantenimiento, sino que también es una herramienta indispensable para garantizar la seguridad alimentaria y el cumplimiento de las normativas más exigentes.
WGM División Lubricantes – Asesoramiento en lubricación



